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RELACIONES

¿Qué son los roles parental y filial y cómo cambiar esta dinámica?

COMPRENDER

¿Qué es el rol parental y el rol filial?

En algunas relaciones se establece, casi sin darnos cuenta, una dinámica en la que uno se hace grande y el otro se hace pequeño.

Quien adopta el rol parental puede convertirse en protector, consejero, proveedor, maestro, cuidador, terapeuta o salvador. Es quien ayuda, aconseja, resuelve problemas, sostiene o intenta dirigir al otro.

Quien adopta el rol filial ocupa una posición más dependiente: puede sentirse inseguro, confundido o vulnerable y encuentra en la otra persona alguien que le ofrece apoyo, dirección, protección o seguridad.

El problema no está en cuidar o dejarse cuidar. Aparece cuando estos papeles se convierten en la base de la relación y dejamos de relacionarnos como dos adultos en igualdad.

Representación del rol parental y el rol filial en una relación
COMPRENSIÓN

¿Qué podemos empezar a observar o cambiar?

Salir de estos roles no significa dejar de cuidar, apoyar o necesitar a nuestra pareja. Significa aprender a hacerlo sin hacernos responsables de la vida del otro y sin entregar al otro la responsabilidad sobre la nuestra.

Quien tiende al rol parental puede empezar preguntándose: ¿ayudo porque el otro realmente necesita o me pide ayuda, o porque yo necesito sentirme necesario? También puede aprender a confiar, dejar que el otro tome sus propias decisiones y aceptar que haga las cosas de una manera diferente.

Quien tiende al rol filial puede observar qué responsabilidades está dejando en manos del otro y comenzar a hacerse cargo de sus propias necesidades, decisiones, dificultades y consecuencias.

Cuando uno de los dos deja de representar su papel, la dinámica empieza a cambiar. Puede resultar incómodo al principio, pero también abre la posibilidad de construir una relación diferente.

Una relación entre dos adultos que pueden cuidarse sin salvarse, apoyarse sin dirigirse y amarse sin hacerse responsables el uno de la vida del otro.

ORIGEN

¿Cómo puede construirse este patrón?

Estos dos roles pueden atraerse porque, al principio, ambos encuentran algo que necesitan.

El rol parental encuentra a alguien a quien cuidar, proteger o ayudar. Sentirse necesario puede hacerle sentir valioso, importante y reconocido. El rol filial encuentra a alguien que cree en él, le ofrece seguridad y le ayuda a afrontar aquello que le resulta difícil.

Durante un tiempo la combinación puede parecer perfecta: uno disfruta dando y el otro recibiendo; uno aconseja y el otro escucha; uno protege y el otro se deja proteger.

Pero detrás de esta complementariedad puede existir también una dificultad para mirar las propias necesidades. Uno puede refugiarse en salvar al otro y el otro en dejar que alguien se responsabilice de aquello que le corresponde afrontar.

SEÑALES

¿Cómo puede manifestarse?

El rol parental puede aparecer como una necesidad constante de aconsejar, solucionar, proteger, sostener económicamente, organizar o decidir qué sería mejor para la otra persona.

Al principio puede mostrarse comprensivo, generoso y cuidador. Pero cuando el otro no responde como esperaba pueden aparecer la decepción, la exigencia, el reproche o el control: “Con todo lo que yo he hecho por ti…”

El rol filial puede mostrarse inicialmente agradecido, complaciente y dispuesto a dejarse ayudar. Sin embargo, con el tiempo puede sentirse pequeño, controlado o desvalorizado y comenzar a rebelarse: “Estoy harto de que me digas lo que tengo que hacer.”

Así, el protector puede terminar convirtiéndose en controlador y quien se dejaba cuidar puede terminar reaccionando desde la rebeldía, la irresponsabilidad o el victimismo.

EN LA RELACIÓN

¿Cómo afecta a nuestros vínculos?

Cuando uno se hace grande y el otro pequeño, se rompe el equilibrio de la relación. Ya no estamos ante dos adultos que se encuentran desde un lugar semejante, sino ante una dinámica parecida a la de un padre o una madre con un hijo.

Quien ocupa el rol parental puede terminar cansado de sostener, solucionar y “tirar del carro”. La ayuda comienza entonces a generar una especie de deuda emocional: espera agradecimiento, cambios o que el otro siga sus consejos.

Mientras tanto, quien ocupa el rol filial puede sentirse cada vez más controlado y menos capaz. Lo que inicialmente experimentaba como protección comienza a vivirlo como una pérdida de libertad.

Surgen entonces los reproches, la lucha de poder y el distanciamiento. Esta desigualdad puede terminar afectando a la confianza, la intimidad, la sexualidad y el crecimiento de ambos.

Después del conflicto puede llegar una reconciliación y ambos regresar temporalmente a sus papeles iniciales. Pero si nada cambia, el ciclo vuelve a comenzar: cuidado, dependencia, expectativas, control, rebelión, conflicto y reconciliación.

EL MAPA

Roles, heridas y codependencia

El rol parental y el rol filial no son sinónimos de codependencia, pero pueden formar parte de dinámicas codependientes cuando la relación se organiza alrededor de necesitar ser necesario, salvar al otro o delegar en él nuestra propia responsabilidad.

Las heridas emocionales también pueden influir. El miedo al abandono, al rechazo o a no ser suficientemente valiosos puede llevarnos a buscar seguridad cuidando excesivamente, adaptándonos o dejando que otra persona asuma decisiones que nos corresponden.

Por eso en Codependencia.es observamos conjuntamente heridas emocionales, patrones relacionales y sistema nervioso: perspectivas diferentes que pueden ayudarnos a comprender por qué repetimos determinadas formas de vincularnos.

ACOMPAÑAMIENTO

¿Te reconoces en estos patrones?

Comprender lo que nos ocurre es un primer paso. A veces necesitamos también un espacio donde poder explorarlo con acompañamiento.

Soy Ángel Villa y acompaño procesos de crecimiento personal desde un enfoque emocional y corporal, integrando el trabajo con la codependencia, las heridas emocionales y la regulación del sistema nervioso.

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«Una relación entre dos adultos que pueden cuidarse sin salvarse, apoyarse sin dirigirse y amarse sin hacerse responsables el uno de la vida del otro.»
FUENTES

Fuentes y autoría

Autor: Ángel Villa

Fuentes y referencias: Contenido elaborado a partir de materiales formativos del Instituto Sammasati de Consciencia Emocional, especialmente sobre codependencia, rol parental y rol filial. Y el libro "Sanar el Corazon" de Ketan Raventos Klein.