CODEPENDENCIA.ES
CUERPO Y TRAUMA

EL CUERPO TAMBIÉN HABLA

CUERPO

No todo ocurre en la cabeza

Estamos acostumbrados a intentar comprendernos desde nuestros pensamientos: analizamos lo ocurrido, buscamos explicaciones e intentamos cambiar nuestra manera de pensar.

Pero nuestra experiencia emocional también ocurre en el cuerpo.

El miedo puede acelerar nuestro corazón. La ansiedad puede modificar nuestra respiración. La vergüenza puede hacernos bajar la mirada. Ante determinadas situaciones podemos tensarnos, quedarnos inmóviles, sentir un nudo en el estómago o experimentar una necesidad inmediata de alejarnos.

Antes incluso de poder explicar lo que sentimos, nuestro organismo puede haber comenzado a responder. Por eso comprender nuestras emociones implica escuchar las sensaciones corporales y comprender nuestro sistema nervioso.

Representación del cuerpo, las emociones y el sistema nervioso
EXPERIENCIA

Sensación, emoción y pensamiento

Nuestra experiencia puede comprenderse desde diferentes niveles que están continuamente relacionados: sensaciones corporales, emociones y pensamientos.

Podemos notar primero una presión en el pecho, tensión en el abdomen o un cambio en nuestra respiración. Esa experiencia corporal puede estar relacionada con una emoción y posteriormente aparecer pensamientos que intentan interpretar lo que está ocurriendo.

Pero también puede suceder en sentido contrario: un pensamiento o un recuerdo puede despertar una emoción y modificar inmediatamente nuestro estado corporal.

Por eso cuerpo y mente no funcionan como dos mundos separados. Nuestra experiencia surge de la interacción continua entre sensaciones, emociones, pensamientos y respuestas fisiológicas.

SISTEMA NERVIOSO

Un organismo diseñado para sobrevivir

Organización básica del sistema nerviosoEl sistema nervioso se divide en central y periférico; dentro del periférico, el sistema autónomo comprende ramas simpática y parasimpática.Sistema nerviosoRecibe y coordina informaciónCentralEncéfalo y médula espinalPeriféricoNervios fuera del SNCAutónomoRegulación involuntariaSimpáticoMovilización y alertaParasimpáticoReposo y recuperación
Esquema divulgativo simplificado. Ambas ramas autónomas interactúan continuamente; el sistema periférico incluye también componentes somáticos.

Una de las funciones fundamentales de nuestro sistema nervioso es ayudarnos a adaptarnos al entorno y responder ante situaciones que pueden afectar a nuestra seguridad y supervivencia.

Continuamente recibimos información tanto del exterior como del interior de nuestro organismo. Gran parte de esta información es procesada y regulada de manera automática, sin necesidad de que intervenga nuestra voluntad, aunque también podemos percibir conscientemente muchas de las señales que aparecen en nuestro cuerpo.

Nuestro sistema nervioso autónomo participa de forma involuntaria en la respuesta del organismo ante situaciones que interpreta como seguras, desafiantes o amenazantes. Estas respuestas no dependen únicamente de una decisión consciente. Ante una posible amenaza pueden producirse cambios automáticos en el ritmo cardíaco, la respiración, la tensión muscular, la digestión, la atención y otros procesos fisiológicos.

Cuando nuestro organismo se encuentra en un contexto que percibe como seguro, la actividad parasimpática en la que el nervio vago desempeña un papel fundamental contribuye a regular numerosas funciones corporales relacionadas con el descanso, la recuperación y la conservación de energía. En situaciones de seguridad también resulta más fácil relacionarnos, explorar nuestro entorno y estar disponibles para el contacto y el vínculo con otras personas.

Cuando aparece una amenaza o una situación que nuestro organismo interpreta como peligrosa, nuestra fisiología puede cambiar rápidamente. El sistema nervioso autónomo modifica su actividad y el organismo puede aumentar su nivel de activación para responder a las demandas de la situación. En otras circunstancias también pueden aparecer respuestas de inmovilización o reducción de la actividad.

Por eso muchas de estas respuestas corporales no son algo que decidamos voluntariamente. Son parte de los mecanismos automáticos mediante los que nuestro organismo intenta adaptarse, protegernos y mantener nuestro equilibrio interno.

NEUROCEPCIÓN

¿Estoy seguro o estoy en peligro?

Stephen Porges utiliza el término neurocepción para describir procesos mediante los cuales nuestro sistema nervioso distingue señales relacionadas con seguridad, peligro o amenaza sin depender exclusivamente de una valoración consciente.

Esto ayuda a comprender algo muy importante: Podemos saber racionalmente que estamos seguros y, al mismo tiempo, sentir que nuestro cuerpo está en peligro:

El estrés, la ansiedad, una expresión facial, un determinado contacto físico, algunas relaciones, un tono de voz especifico, una discusión, una distancia emocional o una situación que recuerda experiencias anteriores pueden modificar nuestro estado corporal / emocional a modo "peligro" antes incluso de que comprendamos conscientemente por qué.

Entonces podemos notar tensión, miedo, aceleración, necesidad de alejarnos, bloqueo o desconexión. (Gracias a escuchar el cuerpo y las Neuronas Aferentes del sistema Nervioso Autonomo).

Desde esta perspectiva, muchas reacciones que aparentemente parecen irracionales pueden entenderse mejor cuando observamos que el organismo está intentando protegernos de algo que interpreta como una amenaza.

SUPERVIVENCIA

Las respuestas defensivas

Ante el peligro nuestro organismo dispone de respuestas biológicas que no necesitan ser decididas conscientemente.

Lucha

El organismo aumenta su activación y moviliza energía para enfrentarse a aquello que percibe como peligroso.

Puede aparecer tensión, irritación, rabia, necesidad de defendernos o impulso de enfrentarnos.

Huida

La energía movilizada se dirige hacia alejarnos de la amenaza.

Puede aparecer inquietud, ansiedad, aceleración, necesidad de escapar o dificultad para permanecer en una situación.

Congelación

Cuando luchar o escapar no resulta posible, el organismo puede recurrir a respuestas de inmovilización.

Podemos experimentar bloqueo, desconexión, dificultad para reaccionar o sensación de quedarnos paralizados.

Estas respuestas no aparecen porque haya algo defectuoso en nosotros.

Son mecanismos defensivos naturales del organismo orientados a nuestra supervivencia.

ACTIVACIÓN

El cuerpo necesita completar su respuesta

Ante una amenaza, nuestro organismo moviliza energía para responder: luchar, huir o recurrir a otras respuestas defensivas.

Cuando el peligro termina, esa activación puede disminuir y el organismo regresar progresivamente al equilibrio.

Activarnos no es el problema. Lo importante es conservar la capacidad de volver después a un estado de seguridad. Para ello existen diferentes recursos y enfoques. Somatic Experiencing® es uno de ellos; determinadas prácticas de meditación también pueden ayudarnos a desarrollar presencia y a observar nuestra experiencia interna y completar lo que en su dia no pudo ser completado.

TRAUMA

Cuando el peligro termina, pero el cuerpo sigue respondiendo

El trauma no es únicamente aquello que nos ocurrió. Desde la perspectiva de Somatic Experiencing, tiene que ver con lo que esa experiencia dejó condicionado en nuestro cuerpo y en nuestro sistema nervioso.

Cuando vivimos una situación que sobrepasa nuestra capacidad para afrontarla, el organismo activa respuestas de supervivencia. Si no podemos completar esa respuesta y recuperar el equilibrio, el sistema nervioso puede quedar condicionado por aquella experiencia.

El acontecimiento terminó, pero el cuerpo puede continuar respondiendo como si el peligro siguiera presente.

Esto puede manifestarse como hipervigilancia, ansiedad, miedo, irritabilidad o una activación excesiva; pero también como bloqueo, agotamiento, inmovilización o desconexión.

Por eso una situación aparentemente pequeña en el presente puede provocar una reacción corporal muy intensa: nuestro sistema nervioso puede estar respondiendo desde lo que aprendió en una experiencia anterior.

Comprender el trauma implica entonces dejar de preguntarnos solamente “¿qué me ocurrió?” y empezar también a observar “¿qué aprendió mi cuerpo que tenía que hacer para protegerme?”

REGULACIÓN

Recuperar la capacidad de volver al equilibrio

Un sistema nervioso regulado no es aquel que permanece siempre tranquilo. Necesitamos activarnos para responder a la vida: afrontar dificultades, defender nuestros límites, expresar emociones, relacionarnos o reaccionar ante un peligro.

La regulación consiste en poder movernos entre diferentes estados y recuperar el equilibrio después de habernos activado. Podemos sentir miedo, enfado o tristeza sin quedar atrapados permanentemente en esas emociones.

Una forma de favorecer esta regulación es aprender a prestar atención a nuestra experiencia corporal. En Somatic Experiencing se utiliza la sensopercepción o sensación sentida: observar qué está ocurriendo en nuestro cuerpo sin intentar cambiarlo inmediatamente.

Podemos preguntarnos: ¿qué siento?, ¿cómo lo siento?, ¿dónde lo siento? y observar sensaciones como tensión, temperatura, presión, movimiento, expansión, contracción o cambios en nuestra respiración.

Aprender a escuchar estas señales nos ayuda a reconocer nuestros estados de activación y a recuperar progresivamente una mayor capacidad de regulación.

RECURSOS

No todo consiste en mirar el dolor

Trabajar con el trauma no significa permanecer continuamente dentro de aquello que nos duele.

Es igualmente importante ayudar al organismo a reconocer experiencias relacionadas con seguridad, bienestar, fuerza, confianza, alegría, conexión o expansión.

Un recurso puede ser una persona, un recuerdo, una sensación corporal agradable, una actividad, un lugar, el contacto con la naturaleza, el movimiento, la respiración o cualquier experiencia que nos ayude a sentir mayor estabilidad.

Cuando prestamos atención a estas experiencias también estamos ofreciendo al sistema nervioso información. Información de bienestar y de seguridad.

No solamente necesitamos reconocer el peligro. También necesitamos recuperar nuestra capacidad para reconocer la seguridad.

«No solamente necesitamos reconocer el peligro. También necesitamos recuperar nuestra capacidad para reconocer la seguridad.»
SOMATIC EXPERIENCING

Un trabajo de abajo hacia arriba

Somatic Experiencing® es un enfoque desarrollado por Peter Levine para trabajar con el trauma prestando especial atención a las respuestas fisiológicas y a la regulación del sistema nervioso autónomo.

Una de sus características es incorporar el trabajo denominado “de abajo hacia arriba”.

En lugar de comenzar exclusivamente por analizar cognitivamente nuestra historia, podemos empezar observando qué está sucediendo ahora mismo en nuestro organismo: Sensaciones, impulsos, movimientos, respiración y cambios fisiológicos pueden ofrecernos información sobre cómo nuestro sistema nervioso está organizando la experiencia.

El objetivo no es revivir intensamente aquello que ocurrió ni obligarnos a atravesar de nuevo una experiencia traumática.

Se trabaja progresivamente, respetando la capacidad que tiene la persona para permanecer en contacto con su experiencia sin sentirse nuevamente sobrepasada.

De esta manera el trabajo no consiste en luchar contra el sistema nervioso, sino en acompañarlo para que pueda recuperar progresivamente capacidad, flexibilidad y regulación.

RELACIONES

El sistema nervioso también entra en nuestras relaciones

Todo esto tiene una enorme importancia cuando hablamos de relaciones. Una relación íntima puede despertar seguridad, conexión y calma, pero también puede activar antiguas experiencias de abandono, rechazo, invasión, control o pérdida.

Una distancia, un silencio, una discusión o la posibilidad de perder a alguien pueden ser interpretados por nuestro organismo como señales de amenaza. Entonces podemos perseguir, exigir, controlar, alejarnos, cerrarnos, atacar, complacer o desconectarnos.

Muchas veces creemos que estamos tomando una decisión completamente racional cuando, en realidad, nuestro sistema nervioso ya ha entrado en una respuesta defensiva.

Comprender esto no elimina nuestra responsabilidad sobre lo que hacemos, pero puede ayudarnos a entender de dónde surge nuestra reacción y aprender nuevas formas de responder.

COMPRENDER

Escuchar lo que nuestro cuerpo intenta decirnos

Muchas de las reacciones que hoy nos resultan difíciles pueden comprenderse como respuestas que nuestro organismo aprendió para protegernos.

Por eso, además de preguntarnos “¿por qué reacciono así?”, podemos empezar a preguntarnos “¿qué está sintiendo mi cuerpo como peligro?”

Comprenderlo abre una posibilidad diferente: ayudar a nuestro sistema nervioso a reconocer que aquello que alguna vez fue peligroso puede no serlo ahora.

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ACOMPAÑAMIENTO

¿Te reconoces en estos patrones?

Comprender lo que nos ocurre es un primer paso. A veces necesitamos también un espacio donde poder explorarlo con acompañamiento.

Soy Ángel Villa y acompaño procesos de crecimiento personal desde un enfoque emocional y corporal, integrando el trabajo con la codependencia, las heridas emocionales y la regulación del sistema nervioso.

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FUENTES

Fuentes y autoría

Autor: Ángel Villa

Fuentes principales: Contenido elaborado y adaptado a partir de materiales formativos de Somatic Experiencing® sobre trauma, sistema nervioso autónomo, regulación, respuestas defensivas, sensopercepción, recursos, titulación y pendulación.

Referencias: Peter Levine y Somatic Experiencing®; Stephen Porges y Teoría Polivagal.

Algunos conceptos expuestos pertenecen a modelos teóricos específicos, como Somatic Experiencing y la Teoría Polivagal, y se presentan dentro del marco desde el que fueron desarrollados.

El contenido tiene finalidad divulgativa y educativa. No constituye un diagnóstico ni sustituye la evaluación, tratamiento o atención de profesionales sanitarios o de la salud mental.